
MÓSTOLES.
Dorothy Iannone (Boston, 1933 – Berlín, 2022) desarrolló una obra singular que situó el deseo femenino en el centro, desafiando de forma directa los límites morales y las normas sociales de su tiempo. Su trabajo, a menudo objeto de censura, se caracteriza por una libertad expresiva poco común y por una defensa radical del amor, el cuerpo y el placer. Aunque estuvo cerca de figuras clave del arte conceptual europeo y del entorno Fluxus, nunca se adscribió a ningún movimiento, construyendo un lenguaje propio en el que imagen y palabra se entrelazan de manera inseparable.

Autodidacta en las artes visuales y formada en literatura, Iannone trabajó con pintura, dibujo, collage, vídeo, escultura y libros de artista, incorporando también la voz y el sonido. Sus composiciones, intensas en color y cargadas de texto, exploran el erotismo como experiencia vital y espiritual. En ellas confluyen referencias diversas, desde las xilografías japonesas hasta los mosaicos bizantinos o los frescos egipcios, junto a una reinterpretación personal de imaginarios místicos y simbólicos.

La exposición, «Dorothy Iannone. Una y otra vez», comisariada por Tania Pardo, propone un recorrido por su universo creativo a partir de la idea de repetición como forma de insistencia, deseo y continuidad. El título alude tanto a su manera de entender la vida como a una práctica artística concebida como un proyecto total, sostenido en el tiempo con intensidad y coherencia.
El recorrido se organiza en distintos ámbitos que atraviesan temas recurrentes en su obra, como el amor, la identidad, la mitología o la libertad, revelando una producción que, más que cerrarse, se expande y se reafirma constantemente.

La exposición puede verse hasta el 30 de agosto de 2026 en el Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M).
Fotos: Vishopmag.









