
NUEVA YORK.
En Nueva York, Tony’s Chocolonely se une a la artista Cj Hendry para dar vida a un popup de San Valentín que apuesta por la inmersión total. El proyecto convierte una antigua tienda de hierro fundido en un espacio monocromático donde el rojo lo invade todo, mezclando experiencia artística, venta de chocolate y una propuesta lúdica de cajas sorpresa por un dólar.
Desde el exterior, el local destaca incluso entre la nieve. La fachada se percibe como una mancha intensa de color, con ventanales teñidos de rojo, cortinas gruesas y el nombre de la marca suspendido en blanco sobre el cristal, casi como una instalación más.

En el interior, la estética industrial queda en segundo plano. Telas rojas cubren columnas y se deslizan hasta el suelo, mientras sistemas de estanterías repetitivas organizan bolsas idénticas alineadas con precisión. Más que una chocolatería tradicional, el espacio remite a un archivo ordenado o a un almacén cuidadosamente escenificado.

Fotos: Cj Hendry Studio & Elvin Rodriquez








