
NUEVA YORK.
En el corazón de SoHo, Nueva York, un nuevo espacio redefine lo que puede ser una tienda de cosmética contemporánea. El flagship de SKIN1004, diseñado por LMTLS, se aleja de la lógica comercial tradicional para convertirse en un entorno inmersivo donde la arquitectura se comporta como un paisaje.
Más que un punto de venta, el proyecto propone una experiencia espacial que traduce el universo conceptual de la marca —la idea de “naturaleza intacta” y paisajes terrosos— en una secuencia continua de atmósferas. El visitante no recorre una tienda, sino un territorio construido donde materia, luz y forma trabajan como elementos narrativos.

En un contexto global en el que el retail tiende a fusionarse con lo cultural y lo experiencial, este segundo flagship en Nueva York integra funciones expositivas, comerciales y de activación de marca dentro de una única composición arquitectónica. La frontera entre exhibición y espacio público se diluye, dando lugar a un interior que se comporta casi como una instalación permanente.
El gesto más reconocible del proyecto es el Nature Wall, una pieza central de carácter escultórico que recuerda a formaciones geológicas erosionadas. Este elemento organiza el espacio y, al mismo tiempo, lo habita: funciona como bancada, mostrador y superficie de exposición, concentrando múltiples usos en una sola estructura continua.

La atmósfera del interior se construye a través de contrastes sutiles: superficies reflectantes frente a volúmenes orgánicos, iluminación cálida que suaviza la materialidad y una composición espacial que evita la lectura frontal del producto. Todo contribuye a un entorno que no se limita a mostrar cosmética, sino que propone una interpretación sensorial del paisaje como experiencia de marca.
El resultado es un espacio donde la arquitectura deja de ser un fondo neutro para convertirse en el propio relato.

Fotos: © Sean Davidson (cortesía de LMTLS y el fotógrafo).






